I. INTRODUCCIÓN
Uno de los principales retos con los que se enfrenta la Unión Europea (en adelante,
UE) y la sociedad internacional en su conjunto es el problema de la inmigración
1. Problema que, además, nos sitúa ante múltiples cuestiones tanto por el número
de actores implicados —países de origen, tránsito y destino— como por el amplio
número de asuntos conexos: inmigración legal/ilegal; derechos humanos, tráfico de
inmigrantes, control de fronteras, retorno (acuerdos de readmisión), seguridad e
inmigración, contribución al desarrollo de los países de origen...
En el presente trabajo pretendemos acercarnos, bajo el prisma de la migración,
a un conjunto de países con los que la Unión Europea, a través del Proceso de
Barcelona, mantiene unos vínculos «especiales» desde el año 1995, los países mediterráneos
no comunitarios (en adelante, PMNC), dada su importancia en relación a
los flujos migratorios que alcanzan el territorio comunitario, puesto que muchos de ellos comparten la característica de ser países de origen y/o tránsito, es más, «the
southern Mediterranean is one of the main sources of emigration (legal and illegal)
to the European Union and one of the major crossroads of internacional migration
» 2. Y es que algunos de estos países también se ven obligados a afrontar las nuevas
dimensiones que ha alcanzado el fenómeno migratorio, puesto que han pasado
a convertirse no sólo en países de origen, sino también en países de tránsito o incluso
de destino en relación con los flujos migratorios que proceden, fundamentalmente,
del África Subsahariana 3.

