La muy compleja cuestión de la «culpabilidad alemana» (moral,
histórica, política... ) es la raíz que alimenta los debates y las polémicas
de la segunda mitad del siglo xx, entre ellos los generados por las
obras de Ernst Nolte y Daniel J. Goldhagen. Siempre, en el transfondo
de estas discusiones, subyace dicho concepto que, en su globalidad,
ha permitido analizar el Estado nazi y la sociedad alemana, sus naturalezas
y sus realizaciones. Pero, además, ha permitido, para aquellos
investigadores que se han adentrado en este difícil camino, llevar hasta
el límite su trabajo como científicos y su compromiso como ciudadanos.
Si el historiador debe ser objetivo, pero no neutral, en el caso alemán
esta afirmación se muestra en toda su desnudez.

