Este artículo está dedicado a reconstruir y a analizar la trayectoria
histórica de un singular establecimiento madrileño que fue librería,
imprenta, calcografía y almacén de estampas y libros. Su prolongada
existencia refleja un modelo de empresa y un programa editorial coherentes
con el marco tecnológico y cultural propio del Antiguo Régimen,
a la vez que pone de manifiesto el tipo de dificultades que hallaron los
establecimientos de su clase para adaptarse a los cambios que tuvieron
lugar en España durante un periodo crítico, el primer tercio del siglo XIX.

