Irónicamente, el nombre de este coloquio «La mirada del otro»,
es especialmente apropiado para discutir el lugar que ocupa España
en la historiografía norteamericana. Cuando los historiadores de Norteamérica
lanzan una mirada ocasional a España, se trata bastante de
«la mirada del otro». A los ojos de profesores de historia de Norteamérica,
especialmente de aquellos historiadores que se especializan en «Historia
de Europa», España es lo que a mí me gusta llamar «el otro interior
de Europa». La historia de España, y sobre todo la de su historia
contemporánea, ha tenido desde siempre una presencia minúscula y
marginal en los departamentos de historia canadienses y norteamericanos.
Reconocer este estatus marginal, el cual se debe de alguna
manera a nuestra propia actuación, es vital para entender el desarrollo
de la historiografía norteamericana de la España contemporánea, especialmente
en los últimos años.

