Tratar de sintetizar lo que fue la Historia Contemporánea de América
Latina en 1990 en unas pocas páginas y a menos de un mes de
terminado el año es una empresa algo complicada por una serie de
motivos, entre los que destaca fundamentalmente el hecho de que a
la producción editorial nacional haya de sumar lo editado en los distintos
países latinoamericanos, así como en los Estados Unidos y en
otros países europeos, como Gran Bretaña, Francia, Italia o Alemania.
De buena parte de estos libros, especialmente los publicados en
América Latina, tenemos noticias dos o tres años después, lo que complica
aun más la tarea.

