La guerra civil en el País Vasco tuvo importantes peculiaridades, especialmente
por ser un conflicto entre católicos, al optar el PNV por el bando republicano. Esta peculiaridad se vio incrementada por la división del territorio
vasco, por su aislamiento y por la obtención de un Estatuto autonómico.
La especificidad vasca afectó a su organización militar y a la retaguardia,
al no existir persecución religiosa ni revolución social. Sin embargo, esto
no significa que en Euskadi hubiera una guerra distinta a la española. En
algunos aspectos fue un conflicto diferente, pero es necesario huir de visiones
falseadas que tienden a construir una memoria sesgada de la guerra.

