La Revolución de 1868 y los sucesivos cambios de regnnen que VIVIO
España en este convulso período tuvieron una dinámica peculiar en las provincias
vascas. Las claves que explican esta pecul iaridad son las siguientcs.
Se aceptaron los cambios de régimen sin entusiasmo, tratando con ello dc
mantener intacto el régimen foral frente a la voluntad unifonnizadora del Estado
liberal. La formación de juntas fue el fruto de la transformación de las diputaciones
forales en juntas de gobierno. La dinámica política vasca estuvo marcada
por el conflicto carlista-liberal frente al de monárquicos-republicanos que se
produjo en la mayor parte de España. Otro elemento que influyó profundamente
en la dinámica política vasca fue la conflictividad en relación con el régimen
foral. El conflicto civil carlista vino precedido por una etapa progresiva de
ruptura entre carlistas y liberales con una dinámica propia en cada provincia.
En este proceso se produjo un primer enfrentamiento por el control del poder
provincial, y a continuación, tras la victoria liberal, un intento de introducir
modificaciones legales a fin de consolidar su posición. Tras su derrota política
los carlistas optaron por la vía militar. Una de las consecuencias más importantes
de la guerra fue la abolición de las instituciones forales y la nivelación de
las diputaciones forales con las provinciales. Aunque esta afirmación debe
ser matizada, dado que la aprobación del Concierto Económico abría una nueva
vía de excepcionalidad para estas provincias.

