Muy probablemente, del rey Fernando VII puede decirse con razón
que ha sido el rey más amado y al mismo tiempo el más odiado de
la historia moderna de España. Existe una rara unanimidad por parte
de los historiadores de todos los tiempos, empezando por los de su
reinado, en juzgarle con severidad sin por ello faltar a la justicia y
a la verdad histórica. Las palabras de Menéndez Pelayo siguen teniendo
plena vigencia: «La justicia en la historia se debe a todos, y es muy
difícil dejar de faltar a ella, cuando se formulan fallos demasiado absolutos.
El reinado de Fernando VII está todavía demasiado cerca de
nosotros, para que sobre él haya podido recaer una sentencia firme
y ejecutiva. Tomado en conjunto, es uno de los más tristes y abominables
períodos de nuestra historia, pero hay que establecer algunas distin-
ciones»

