Es cierto que hoy existe un deficiente conocimiento de la historia
y que se da poca relevancia al papel formativo de las humanidades,
pero éste es un fenómeno común a todos los sistemas educativos masificados
y generalizados de Europa occidental.
De todas formas, no deja de ser significativo que la discusión sobre
el déficit de das humanidades», que inicialmente aparecía claramente
vinculada a la escasa presencia de las lenguas clásicas (latín y griego)
en los planes de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) y del
nuevo Bachillerato, haya derivado, casi exclusivamente, en la cuestión
de la historia de España.

