El objetivo de este trabajo es explicar el reforzamiento de la dimensión regional de la UE en el
Tratado por el que se establece una Constitución para Europa. El artículo incorpora ciertos instrumentos
del acervo teórico del neo-institucionalismo sociológico y el constructivismo a una perspectiva
que se mantiene fundamentalmente intergubernamentalista con el propósito de llamar la atención
no sólo sobre la dimensión estratégica sino también sobre la dimensión normativa que subyace a
todo proceso de reforma institucional. La evidencia presentada permite concluir que el fortalecimiento
del papel de las regiones en el texto del Tratado Constitucional es fruto de un compromiso entre los
Ejecutivos centrales de los Estados miembros con regiones poderosas en su seno, capaces de influir
en la posición negociadora de su respectivo Gobierno central, y el resto de Gobiernos centrales de la
Unión, indiferentes o contrarios a las demandas de los actores regionales. Se constata también que el
“discurso democrático” en favor de la descentralización política tuvo importancia tanto en la definición
de la posición negociadora de algunos Estados miembros como en el proceso negociador mismo, dificultando
un hipotético veto a los logros del lobby territorial en la Conferencia Intergubernamental.
Abstract: The aim of this paper is to explain the reinforcement of EU regional dimension in the Treaty
establishing a Constitution for Europe. The article incorporates certain sociological neo-institutionalism
and constructivism devices into a perspective which rests fundamentally intergubernamentalist
with the purpose of shedding light not only on the strategic dimension but also on the normative
one underlying all institutional reform processes. The conclusion is that the strengthening of EU
regional authorities was a compromise between, on the one hand, some central executives of
member states with powerful regions within them capable of influencing their bargaining positions
and, on the other hand, other member states which were reluctant to regional demands. Indeed,
the “democratic discourse” in favour of political decentralization did influence the definition of the
bargaining position of some member states and, above all, it made more difficult to veto territorial
gains at the Intergovernmental Conference.

