Recientemente Borja de Riquer publicaba un artículo expresivamente
titulado: La historia de un país normal, pero no tanto. El autor
enumeraba hasta diez factores que hicieron de la situación española
«un caso realmente peculiar y que hipotecaron, hasta hace muy poco,
su auténtica homologación a las pautas europeas», para concluir identificándose
con la frase de Carande: «demasiados retrocesos» \"\', no muy
distinta de la de Laín: «Ascenso permanentemente amenazado». Entiendo
que puede añadirse otro factor de «anormalidad»: a estas alturas
no tenemos claro ni qué Historia de España enseñar, ni siquiera si
hay que enseñarla, situación a todas luces anómala, sin paralelo conocido...

