Si hay un acontecimiento histórico que ha marcado el devenir de
la historia y de la sociedad española a lo largo del siglo xx, ése ha
sido sin duda alguna la guerra civil. A nivel histórico, a lo largo de
lo últimos sesenta años han sido miles los profesionales que se han
ocupado de estudiar la guerra en sus múltiples vertientes. La sublevación,
el desarrollo de las operaciones bélicas, la intervención internacional,
o la dictadura de Franco surgida de la guerra entre otros, han sido
objeto de cientos de libros y artículos. Sin embargo no ha sido hasta
hace poco tiempo, prácticamente a partir de la transición, cuando los
historiadores hemos empezado a interesarnos, a través de las fuentes
orales, por la memoria de los protagonistas de los hechos. A este respecto
existen numerosas obras que han recopilado las experiencias vividas
por los combatientes, los políticos, o los hombres y mujeres de a pie
de uno y otro lado... No obstante y pese a esta abundante bibliografía,
pocas obras se han ocupado verdaderamente de estudiar la formación,
la evolución o la trascendencia que ha tenido la memoria de esa vivencia
para sus protagonistas; muy pocas obras han analizado la construcción
o reconstrución de los hechos vividos por los protagonistas en función
de la identidad que trataban de crear.

