El artículo aborda la política de promoción del nuevo libro alemán
(Buchpropaganda) por el Tercer Reich en la España del primer franquismo
como un pilar fundamental de la acción propagandística y cultural
nazi en el exterior. Las donaciones de libros a escogidas instituciones
arrancaron en plena Guerra Civil, con las Universidades de Salamanca y
Sevilla como pioneras, y experimentaron un desarrollo en la inmediata
posguerra, aprovechando un clima ideológico favorable y el papel importante
que, como receptores y adalides de la ideología nazi, ejercieron los
germanófilos de Falange e intelectuales españoles con un pasado académico
ligado a Alemania.

