A pesar de la alentadora evolución que se apuntará al final de
este recorrido 1, cuando se celebre la progresiva supresión de las barreras
entre las asignaturas y la esporádica marcha hacia la interdisciplinaridad,
de momento no queda más remedio, para cubrir todo el panorama,
que mantener la clásica y anquilosada división por dominios autónomos
y complementarios.

