Partiendo de algunos supuestos metodológicos básicos de la obra
de Reinhart Koselleck, en particular de su noción de Sattelzeit (periodo
de honda mutación conceptual, entre 1750 y 1850, que supuestamente
establecería las grandes coordenadas políticas, sociales e intelectuales
de la modernidad), Elías Palti efectúa una crítica al concepto koselleckiano
de modernidad. Tras señalar algunas incoherencias derivadas
de cierta confusión entre las nociones dieciochesca y decimonónica de
progreso y de evolución que subyacen a la teoría del Sattelzeit) el autor
señala la radical historicidad de las propias categorías que el historiador
alemán utiliza como herramientas heurísticas fundamentales.

