José María Jover (Cartagena, 1920-Madrid, 2006) nos dejó definitivamente
a mediados de noviembre de 2006, tras un periodo de alejamiento
de la vida académica forzado por la enfermedad. Su pérdida
ha ido haciéndose desde entonces más cierta y más real, en tanto se
disipa la tristeza por no haber llegado a despedirnos de él muchos de
quienes fuimos sus discípulos.

