La preocupación por una Urban History entendida como área
espccífica, o como disciplina autónoma con personalidad propia,
que en los ámbitos anglosajones empezó a aparecer en los años
cincuenta, y a madurar en los sesenta, tiene una más tardía manifestación
en España. Seguramente habría que situarla ya en los primeros
ochenta. Lo cual, por supuesto, no es contradictorio con que,
desde mucho antes, se estuviese produciendo también aquí un tipo
de investigación que merece ser incluida en esa disciplina, al margen
de las discusiones acerca de la naturaleza, posibilidad e identidad
de la misma como tal.

