En enero de 1937 se publicaba el primer número de una revista llamada a convertirse en el principal referente de los estudios sobre la opinión pública, Public Opinion Quarterly. El significativo título de su primer artículo fue «Hacia una ciencia de la opinión pública», firmado por el ya para entonces prestigioso padre de la psicología social norteamericana, Floyd H. Allport. Este hecho ponía de manifiesto al menos tres fenómenos singulares. Primero, el interés que las investigaciones en torno a la opinión pública habían adquirido en el mundo académico en las primeras décadas del siglo xx. En segundo lugar, el desplazamiento del centro de las investigaciones sobre este campo a Estados Unidos, frente al dominio europeo precedente, bien ejemplificado precisamente en los trabajos de autores franceses, como Le Bon o Tarde, o alemanes, como Bauer o Tönnies. Finalmente —y de mayor trascendencia para el objeto de esta presentación—, evidenciaba el nuevo predominio de la aproximación a la opinión pública desde una perspectiva científico social, marcadamente sociológica.

