Hombre de leyes, jurista conocedor a fondo del derecho, también con
destacada práctica de la abogacía (recordado en muy conflictivos procesos
políticos bajo/contra la dictadura), catedrático de Filosofía del
derecho, estudioso pionero entre nosotros de la historia y realidad de
los derechos humanos, rector-fundador de la Universidad Carlos III,
siempre atento al trabajo de los estudiantes y eficaz director de sus equipos docentes e
investigadores. Hombre de Estado, quiero decir con visión y sentido del Estado, político
activo contra el régimen franquista, después en democracia diputado socialista,
uno de los siete «padres» de la Constitución de 1978, gran defensor del Estado social
y democrático de derecho, de sus instituciones jurídico-políticas, del Parlamento (fue
presidente del Congreso de los Diputados entre 1982-1986), de las rectas funciones
del poder ejecutivo y del poder judicial sin las cuales y su correlativa sociedad civil no
hay democracia posible.

