El exilio político que tuvo lugar durante la segunda etapa absolutista
de Fernando VII fue el más numeroso de los que se produjeron en el
siglo XIX. Se han realizado ya varios estudios sobre este fenómeno y sin
embargo no está del todo clara la implicación política de todos los españoles
que participaron en él. En este artículo se lleva a cabo un intento de clasificación,
de acuerdo con la postura política de los distintos grupos y se
pone de manifiesto el diferente grado de compromiso de los exiliados con
las intrigas que se urdieron desde el extranjero contra la Monarquía absoluta.

