Pese a los avances experimentados por la investigación sobre las
actitudes sociales durante el franquismo, muchos análisis se han construido
sobre un esquema dicotómico de consentimientos y resistencias.
Este artículo propone resituar el debate, prestando especial atención a
los sectores intermedios de la población y a la incidencia que sus contradictorias
y cambiantes actitudes y comportamientos tuvieron sobre
el proceso de consolidación del régimen. En definitiva, atendiendo a la
fluctuante relación entre el Estado y la sociedad, se intenta dibujar un
panorama de mayor complejidad, en el que la adaptación y el anhelo
de una relativa normalidad marcaron la vida cotidiana.

