La cuestión relativa a la gestión de los recursos humanos en los diferentes ámbitos del sector público, que recobró importancia con motivo de las reformas laborales de 2011 y 2012 y sus específicas previsiones en la materia, continúa siendo, como es lógico, objeto de atención detenida por la doctrina tanto laboral como administrativista, dando muestras evidentes de lo importante que es la toma en consideración conjunta por ambas disciplinas en lo que respecta a la ordenación del empleo público en España.

