MacCormick (Glasgow, 1941, Edinburgh, 2009) se nos ha ido tras una dolorosa enfermedad el 5 de abril de 2009. Nos ha dejado un rico legado escrito y el ejemplo de una vida buena, sabia y bien aprovechada. Quienes tuvimos la fortuna de conocerle, además de leerle, compartiremos un recuerdo imborrable de su optimismo, su bondad y su genialidad. MacCormick ha entrado ya en la Historia de la Filosofía 1) por su notoria contribución a la filosofía práctica contemporánea, entroncando con las tradiciones ilustradas escocesas (Hume y sobre todo Smith), ensamblándolas con Kant, y aplicándolas a la teoría política y constitucional, y 2) por su desarrollo de la teoría institucional del Derecho y de su concepción hermenéutico-retórica, logrando compaginar la teoría analítica del Derecho con una versión del Derecho natural.

