Se pretende la revisión del debate sobre las dificultades de implantación
en Cataluña de la UGT y el PSOE, teniendo en cuenta las
últimas aportaciones de la historiografía. Se han reforzado las argumentaciones
acerca de la no adecuación del modelo sindical de la UGT
a unas condiciones de trabajo e industriales muy «localizadas», la existencia
de un fuerte socialismo moderado y reformista de base republicana
y federal, o la incapacidad para conectar con el catalanismo popular
de la base obrera. La novedad se sitúa en el descubrimiento de la
«representatividad» de la situación catalana en relación con la Bamada
fase artesanal de este primer período de la UGT en toda España. Una
última observación: en un contexto de debilidad, la influencia de las
biografías personales de los dirigentes es más determinante.

