En las líneas que siguen vamos a tratar de hacernos eco de los
pasos dados por la alnmdante historiografía que se ha reencontrado,
en las tres últimas décadas, con el fenómeno contrarrevolucionario español.
Hemos elaborado un texto que, sin embargo, no pretende ser un
estado de la cuestión y sí enhebrar algunas reflexiones sobre el nacimiento
y consolidación del carlismo en la década de 1830, revisando
la importancia otorgada por la historiografía a sus diferentes elementos
explicativos y profundizando en algunas cuestiones habitualmente orilladas,
omitidas o tergiversarlas.

