Este artículo estudia el lugar de Baldomero Espartero en el discurso
y la vida política del Sexenio Democrático y los años iniciales de
la Restauración. La oferta que le hizo Prim de que aceptase el trono es
bien conocida, pero lo es menos que durante esos ocho años el envejecido
icono liberal fuese invocado por figuras de todo el espectro político,
desde el alfonsinismo al republicanismo federal, que trataron de
atraer su apoyo. La permanencia de Espartero en la mente de los españoles
durante estos años de crisis política constituye algo más que
un detalle interesante, revela elementos esenciales de la cultura política
de la época.

