El artículo examina el anticlericalismo al principio del Sexenio Democrático
desde la perspectiva de la acción colectiva. Ensaya una explicación de la
ausencia de violencia anticlerical durante la revolución de septiembre de 1868
y sobre la posterior aparición del enfrentamiento entre clericales y anticlericales
en conexión con la campaña electoral, la organización de los grupos clericales
y el debate sobre la libertad religiosa. Especial atención recibe la lucha
simbólica.

