Entre otros aspectos a considerar es precisamente el derecho de
representación, regulado de muy diversas maneras, uno de los elementos
definitorios de la historia contemporánea española, por cuanto no en
vano los inicios de la contemporaneidad vienen a coincidir con los
primeros pasos del sistema liberal en España. Nuestro campo cronológico
de análisis serán por tanto los dos últimos siglos, aunque con un recorte
final que deja fuera la dictadura franquista -en la que, aunque se
articula un peculiar sistema representativo orgánico, obviamente no rige
Constitución alguna- y el actual periodo de vigencia de la Constitución
de 1978, que es objeto de un análisis específico en otro capítulo.

