El artículo propone el análisis del impacto político y social del
cólera en el siglo xix mediante el estudio de caso que representa el
brote de esta enfermedad en la ciudad de Palma en 1865. Concretamente
ponemos de manifiesto las tensiones generadas entre el poder
local (representado por el alcalde Miquel Estade y la mayoría de los
concejales del Ayuntamiento) y el poder sobre la localidad (en la figura
del nuevo gobernador, el marqués de la Casa Pizarro). Además,
mostramos cómo la epidemia provocó una crisis social y un conflicto
de clases. En definitiva, el impacto de la epidemia resaltó la necesidad
de incentivar el control de la sanidad por parte de las autoridades municipales
y estatales en el marco de una medicina pre-bacteriológica y
del nuevo Estado liberal; y, al mismo tiempo, supuso un factor de legitimación
de la burguesía urbana al culpabilizar a otros agentes causales,
el islam y las clases bajas, de su introducción y difusión.

