El debate sobre la política exterior española durante la Segunda Guerra
Mundial continúa abierto, siendo aún discutidas las intenciones reales del
gobierno español durante dicho conflicto. Una de las cuestiones menos
estudiadas, aunque no por ello menos importante, ha sido la de la planificación
militar española con respecto a los beligerantes. En este artículo
se analiza el anteproyecto naval redactado en junio de 1938, en el que
ya se constata el alineamiento del futuro bando vencedor junto al Eje y
su hostilidad hacia Francia y Gran Bretaña. Un anteproyecto cuyas aspiraciones
tuvieron continuidad en el proyecto naval aprobado en septiembre
de 1939, aunque nunca llegó a materializarse debido a su alejamiento de
las posibilidades económicas del país y la falta de tecnología extranjera.

