Tradicionalmente los trabajos de aproximación a la realidad socio-económica han considerado los recursos naturales una variable exógena. Esta concepción tiene sus más profundos antecedentes en la visión decimonónica vinculada al desarrollo del capitalismo, donde una naturaleza infinita o, al menos, susceptible de serlo, resultaba ser la realidad obvia. Esta perspectiva tuvo detractores ya desde el siglo XIX, pero no viene a ser cuestionada hasta hace aproximadamente una treintena de años. Los recursos marinos eran un ejemplo
típico de recurso renovable, pero la realidad cotidiana mostró su agotamiento relativo para algunas especies durante la presente centuria.

