I. INTRODUCCIÓN
En el marco de la globalización, uno de los factores determinantes de sus efectos
es la alta movilidad de los seres humanos de un país a otro en busca de mejores
condiciones de vida.
Si bien el hombre por naturaleza está en constante movimiento, las diferencias
económicas de los países han hecho que se acentúe la necesidad del hombre de buscar
satisfacer sus necesidades básicas y mejorar su calidad de vida, más allá del territorio
de su país de origen.
En el proceso de integración de la Comunidad Andina, conformada por las
Repúblicas de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, uno de los ejes fundamentales para
la conformación de un mercado común, además de la libre circulación de bienes, servicios
y capitales, lo constituye la libre circulación de personas. En ese contexto, los
órganos comunitarios han considerado y previsto líneas de acción de forma que, no
sólo se motive la libre circulación sino que se garanticen los derechos de las personas
que se movilizan en la Subregión y de los trabajadores que lo hacen en cualquiera de
los países miembros, distinto del país de origen.

