El artículo describe las principales líneas de articulación de la literatura
argentina y la política en un periodo caracterizado por la ruptura
institucional abierta en 1976 que alteró, como nunca antes en la historia
argentina, el funcionamiento del campo literario y los procedimientos
mismos de la escritura ficcional. Para ello, se analizan los principales
debates sobre los vínculos entre literatura y política en el periodo comprendido
entre 1975 y 2007, así como también las estrategias textuales y
los procedimientos narrativos a través de los cuales la literatura argentina
pensó el pasado político y propuso interpretaciones sobre su presente.

