El análisis de las influencias recibidas y de la actividad de los
dirigentes son los elementos que más a menudo han sido utilizados
para explicar la trayectoria del partido obrero español durante sus primeros
decenios. El enfoque atenuó en cierta medida la presencia de
orientaciones que dieron un perfil particular al socialismo español: exclusivismo
obrerista, reticencia y hasta rechazo frente a la perspectiva de
democratización y a las alianzas con la corriente republicana, repliegue
sobre la identidad social y la labor de organización... De hecho, la inserción
del partido en los sectores asalariados no se construyó solamente
a través de los modelos políticos tales como los difundió por Europa
la corriente marxista. Junto con ellos y a veces hasta con temas aparentemente
similares están las experiencias y las elaboraciones ideológicas
propias de los colectivos obreros organizados que dominan el sector
asalariado con una contribución particularmente significativa de los obreros
de oficios, incluso más allá del término de la Restauración. Las
temáticas difundidas ayudan a entender tanto la inserción social del
PSOE como la cultura política en la que el partido se inscribe.

