En este artículo se examina el exilio de 1936, el cual, formado por
derechistas, clérigos y desertores del ejército republicano, abrió el camino
de los éxodos de la guerra civil. El destino de los fugitivos era, mayoritariamente,
la España de Burgos. Allí, su participación activa en la victoria
militar les proporcionaría cuantiosas ventajas durante el franquismo,
que vio en los excombatientes una garantía de fidelidad al régimen. Este
escenario, que trasciende el exilio de 1936 para adentrarse en los lazos
de continuidad que existen con el personal político de la posguerra, recoge
el ejemplo de Olot, una ciudad con un alto número de deserciones.
Abstract: The aim of this article is the study of the so-called «1936 exile»
which was made up right-wingers, priests and Republican Army’s deserters.
This exile opened the way to the Spanish Civil War exoduses.
Most fugitives fled from Republican Spain to join «la España de Burgos».
There, in Rebel land, their active involvement in the military victory benefited
them during Francoism, which conceived veterans as strong supporters
to the «regimen». This political scenario, which transcends the
1936 exile to go into continuity links with Post-war political staff, gives
the example of Olot, a town with a high percentage of desertions.

