Este estudio reconstruye las investigaciones psiquiátricas con presas políticas
y brigadistas internacionales ordenadas por el ejército franquista y efectuadas
por el comandante Antonio Vallejo Nágera. La tesis principal muestra
cómo el ejército y la psiquiatría aportaron a la Dictadura una pseudofilosofía
de la inferioridad y la degeneración social del adversario político, facilitando
la creación de una idea pura del Mal concretada en el disidente, y contribuyendo
a la justificación de acciones, instituciones y políticas de segregación de los
hijos de disidentes con respecto sus familiares, especialmente en el mundo
carcelario.

