La farmacia es una profesión separada de la medicina desde la baja Edad Media europea y dedicada, prioritariamente, a la preparación, conservación y dispensación de medicamentos. Su principal contenido profesional tiene carácter artesanal-tecnológico, pero la especificidad
de su misión obligó a sus practicantes al estudio de una serie de materias científicas, imprescindibles para el correcto desenvolvimiento profesional, relacionadas, por una parte, con el conocimiento de la salud, de los remedios procedentes del mundo animado o inanimado, por otra, y con las técnicas precisas para convertirlos en fármacos, en definitiva.

