Agradezco a la Revista de Historia Económica que me permita publicar esta
réplica. Stefan Houpt me contesta con dos argumentos: a) los costes del arrabio
vizcaíno dados por los ingenieros del Crédit Lyonnais son erróneos; b) los costes
del lingote de Altos Hornos de Vizcaya eran menores que los del también no
fosforoso de dos fábricas británicas de la Dowlais Iron Company, lo que prueba
la competitividad internacional de la siderurgia vasca.

