A diferencia de algunas manifestaciones de la ciencia histórica
cuyo objeto no ofrece duda alguna, la historia urbana, como historia
específica que entiende de la ciudad y de los procesos urbanos,
suele presentarse como un reducto temático en el que de una u
otra forma participa la ciudad no como objeto diferenciado, sino
como soporte o vehículo de otras historias cuyos objetivos identificamos
con la demografía, la economía, la la sociología,
etc. Con ello no pretendemos acotar contenidos, ni métodos, ni tan
siquiera esbozar una aproximación a la historia urbana, sino el reconocimiento
de un orden discursivo amplio y preciso a la vez, suficiente
para despejar las dudas sobre la ciudad como ente específico, o
sobre la entidad de lo urbano, o sobre las demás circunstancias
que influyen en la conformación de la ciudad y en sus procesos
constructivos.

