Desde hace algunos años se viene desarrollando un interesante debate entre Manuel Atienza (MA) y Pierluigi Chiassoni (PC) 1 sobre positivismo jurídico, teoría de la ciencia jurídica y metaética. Si bien existen algunos desacuerdos importantes a nivel teórico, el desencuentro principal entre estos autores parece situarse en el plano meta-teórico y normativo; en particular, sobre qué deben hacer los teóricos y los estudiosos del derecho positivo. No obstante, como afirman los propios autores, en ocasiones se tiene la sensación de que se trata de una mera discusión familiar: mientras que MA acepta la utilidad de una descripción científica del derecho pero les pide a los positivistas dar un paso más allá y comprometerse en “el juego de los juristas”, PC conviene sobre la importancia de la
labor de la dogmática jurídica —el jurista engagè— pero insiste en la necesidad de distinguir entre la descripción científica (ciencia jurídica) y la política del derecho (dogmática jurídica).

