Logotipo librería Marcial Pons
Somos las que estábamos esperando

Somos las que estábamos esperando
Mujeres que no se rinden

  • ISBN: 9788416227280
  • Editorial: La Oveja Roja
  • Lugar de la edición: Madrid. España
  • Colección: Ensayo
  • Encuadernación: Rústica
  • Medidas: 22 cm
  • Nº Pág.: 193
  • Idiomas: Español

Papel: Rústica
15,00 €
Stock en librerías. Envío en 24/48 horas

Resumen

Hemos estado escribiendo este libro más de un año. Lo cierto es que no tenemos prisa porque somos las que estábamos esperando. Las palabras que contiene este libro pertenecen a mujeres que jamás hubieran podido escribir un libro. Una de ellas es Asun, activista por el derecho a la vivienda de Madrid. «Nunca pensé que pudiera escribir un libro porque soy una prestada de vivienda, por que no sé escribir, ni casi leer. Yo que haya una familia en la calle me llega mucho y no puedo. Por eso no hay desahucio donde no esté, defendiendo». Como Asun, está Aurora una niña maltratada, que luego ha continuado siendo maltratada por una economía que la obligado a trabajar en negro, toda su vida, en el aparado del calzado en Elche.

Estas mujeres han sido despreciadas por sus jefes, padres, autoridades por haber trabajado en recoger los residuos de una gran ciudad, o en residencias de ancianos o cuidando a dependientes empobrecidos. Son mujeres a las que han violentado sobremanera y que han respondido a eso siempre trabajando por el bien común.

Nuestra invitación ofreció a estas mujeres desde el principio absoluta libertad para contar lo que desearan. Sin limitaciones. Lo que une a estas mujeres es ser las que sostienen todo, a menudo contra el funcionamiento del mundo. Decidimos titular el libro Somos las que estábamos esperando porque en su proceso de escritura cobramos conciencia de que lo que unía a todas estas mujeres es que son mujeres que resisten, no se rinden, ni les gana el miedo y que están dispuestas, siempre, a poner su cuerpo y todo su talento en juego para lograr lo que ninguna institución, saber ni poder establecidos garantiza a cualquier ser humano. Algo tan imprescindible como defender pan, techo y trabajo.

Llegó ese virus, y llegó también el confinamiento, el miedo y ellas se pusieron a hacer mascarillas (las aparadoras del calzado de Elche), a hacer sindicalismo con o sin sindicatos para poder continuar trabajando y velando también por la salud de aquellas personas para las que trabajaban: de la ayuda a la dependencia, de las residencias de mayores, las trabajadoras de los supermercados, de los hoteles, de servicios a bordo de Renfe, de Correos en lucha. Para poder seguir cuidando sus vidas y su trabajo. Estas mujeres hacen lo que dicen y dicen sobre lo que hacen y así han sobrevivido a la cárcel, los desahucios y a violaciones y expolios por su clase social, su origen, su temperamento. Muchas de estas mujeres pertenecían a la campaña de No más precariedad, aunque no somos el libro de esa campaña. Las mujeres se sumaron a título individual, no como representantes de lucha alguna. La asamblea la sustituyó en el tiempo un grupo de whastapp donde el grupo fue cohesionándose, sugiriendo nuevas incorporaciones, aprendiendo a respetarse.

Estas mujeres lucharán mientras estén vivas, ellas marcan una línea roja de lo que no van a permitir cueste lo que cueste porque saben que no se rendirán si no las matan. De ellas podemos aprender «lo que no puede ser». También lo que puedes ganar si no rindes. Necesitaremos leer, incluso continuar escribiendo este libro para este tiempo que se abre que ya es el de mayor empobrecimiento y expolio que hemos vivido. Hambre y temor eso es lo que nos espera si no nos damos cuenta de que nuestra mayor obligación es no permitir ni una cosa ni la otra.

Resumen

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitar la navegación. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.

aceptar más información