Divas, transgresoras e intoxicadas
Luisa Casati, Tórtola Valencia y Teresa Willms, tres iconos rompedores de mujer que escandalizaron la Belle Epoque
- ISBN: 9791387799236
- Editorial: El Desvelo Ediciones
- Fecha de la edición: 2025
- Lugar de la edición: Santander. España
- Colección: Altoparlante
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 21 cm
- Nº Pág.: 208
- Idiomas: Español
Luisa Casati, Carmen Tórtola Valencia y Teresa Wilms Montt fueron mujeres transgresoras reacias a comulgar con las normas burguesas establecidas; las tres hicieron suyos términos novedosos a finales del siglo XIX como anarquismo, abulia, spleen, ocultismo o hiperestesia. Su belleza fue captada por retratistas europeos e hispanoamericanos al igual que su manera de entender el arte fue recogida en textos redactados por los principales literatos del momento.
Luisa Casati (1881-1957), Tórtola Valencia (1882-1955) y Teresa Wilms Montt (1893-1921) compartieron devoción por los efectos de sustancias tóxicas. Ellas encarnaron el ideal de mujer cosmopolita y elegante, a caballo entre la respetabilidad y el vértigo por el placer desconocido, una dualidad en parte marcada por el uso constante de psicotrópicos y la exhibición sin tapujos de su libertad sexual. Las tres, completamente distintas en sus vidas, quedaron unidas por la transgresión y por la mezcla de fascinación y repudio que cosecharon a su paso.
La extravagante marquesa Luisa Casati -mujer de fácil identificación por el pelo rojo, los ojos ennegrecidos con kohl, el rostro blanco y el barroquismo de un vestuario inspirado en los Ballets rusos- fue la heredera de la mayor fortuna italiana de principios de siglo XX. El esmero que empleó en cultivar una imagen ambigua, entre culta y frívola, llevó a recorrer a la marquesa el amplio abanico de afecciones finiseculares; entre ellas las drogas se dibujan como el triunfo de lo artificial sobre lo natural.
Pulcra y extravagante, la figura de Tórtola Valencia posee el encanto de lo dual: la bailarina fue adicta a la morfina, poseyó múltiples amantes para disfrazar su latente homosexualidad y se convirtió en asidua de tugurios de mala fama.
Teresa Wilms Montt, poeta y narradora chilena, fue conocida en los ambientes intelectuales españoles como Teresa de la Cruz. Arte, belleza, independencia, libertad y rebeldía fueron pilares básicos en la escritora. Vivió el desarraigo y al margen de la sociedad. Fue una 'verdadera bohemia'.

