Artistas semanales
El oficio de caricaturista en el Sexenio revolucionario
- ISBN: 9788412940848
- Editorial: Libros Corrientes
- Fecha de la edición: 2026
- Lugar de la edición: Madrid. España
- Colección: Colección de lo Social. Ensayo
- Encuadernación: Rústica
- Medidas: 24 cm
- Nº Pág.: 442
- Idiomas: Español
Como resultado de la libertad de imprenta recogida en la Constitución de 1869, promulgada tras la expulsión de los Borbones, una avalancha de publicaciones periódicas provocó el florecimiento del género de la caricatura política en España, principalmente en Madrid y Barcelona.
Blanca Redondo ha dedicado años a estudiar el desarrollo de este desconocido y fascinante fenómeno artístico y social durante el Sexenio Revolucionario.
El resultado de su investigación es un viaje, pleno de humor y rigor, por cabeceras como Gil Blas, La Flaca, La Campana de Gracia, La Esquella de la Torratxa, El Guirigay, Ángel I, El Cañón Krupp, La Carcajada, La Risa, El Garbanzo, La Madeja Política, El Caos, El Robinson, El Cohete, El Diablo Azul, La Correspondencia del Diablo, El Lío o El Noventa y Tres.
Avances reprográficos como la cromolitografía permitieron que las descarnadas luchas políticas y sociales del momento encontraran en la caricatura, pese a la censura o a la Partida de la porra, el medio artístico idóneo en el que mostrarse a la luz pública. Autores a veces anónimos, o que firmaban con pseudónimo, satirizaron sin piedad a Isabel II, la de los Tristes Destinos, a Carlos VII, el Nene Terso, o a Amadeo I, Macarronini. También a Sagasta y a Serrano, a Prim y demás espadones con nombre de calle céntrica de Madrid. Entre estos dibujantes destacaron cinco: Ortego, Padró, Pellicer, Sojo y Perea, que ejemplificaron la superación de la caricatura como género de retratos macrocefálicos gracias a muy diversos mecanismos de deformación.
A rescatar la labor de estos artistas, que mediante la caricatura denunciaron la política corrupta y oportunista de la época, con evidentes concomitancias con la actual, se consagra este libro.

